Periodismo, decisiones y crisis

Por Marina González

Una nueva promoción de periodistas se gradúa cada año en nuestra ciudad. Después de varios años de ritmo frenético, por fin se vislumbra el futuro esperanzador que tanto llevamos esperando. Elegir carrera, trabajos, exámenes, prácticas –sin remuneración o, en el mejor de los casos, mal pagadas-, el temido TFG y, por fin, eres periodista.

Quienes elegimos esta carrera lo hacemos, en la mayoría de los casos, más con el corazón que con la cabeza. Con el convencimiento de un futuro laboral complicado pero con altas dosis de idealismo. El mundo universitario, sin embargo, dista mucho de la realidad con la que te das de bruces muy pronto. Mientras los medios tradicionales viven una profunda crisis y la profesión demanda periodistas capaces de innovar, seguimos dedicando más horas a la maquetación de diarios en papel que al manejo de plataformas de publicación digital. Muchas asignaturas, como las cuatro psicologías que cursamos en la UMH, que, a pesar de su posible interés, tienen una relación mínima con el ejercicio de la profesión y no permiten ofrecer otras materias de Periodismo especializado que podrían ayudarnos a tomar decisiones.

Porque al final, todo se limita a nuestras elecciones. En mi caso, acabando el tercer curso, me encuentro sumida en un mar de dudas y de posibles posgrados. Como yo, muchos de mis compañeros y compañeras no tienen claro qué quieren o deben hacer cuando llegue el momento de graduarnos. ¿Qué diferencia hay entre un máster oficial o un título propio? ¿Es obligatorio seguir estudiando después de los años de carrera? ¿Desembolsar un mínimo de 8000 euros? ¿Encontraremos trabajo si pagamos el carísimo máster de El País?

En muchos casos nos plantamos a las puertas de la graduación sin tener claro si queremos hacer información económica, política o medioambiental. Nos vamos definiendo a partir del trabajo posterior y de, si las hacemos, las prácticas. Porque misteriosamente, puedes convertirte en periodista sin haberlas realizado. Esas prácticas, que en otras facultades de periodismo son curriculares y por tanto obligatorias, no lo son en la UMH. Si las haces puedes, eso sí, convalidarlas por créditos optativos que te quitan la oportunidad de cursar esas asignaturas especializadas que tanta falta nos hacen.

Y es que nadie, en el entorno universitario, nos ayuda a tomar decisiones, nadie nos cuenta las opciones que tenemos ni nos habla claramente del momento de crisis que vive el Periodismo y qué resquicios laborales podemos encontrar. Puedes tener más suerte, como cuando profesores maravillosos se esfuerzan por traer periodistas a clase a hablarnos de sus experiencias. Puedes tener menos suerte, como cuando la respuesta a la pregunta “¿pero y eso es así en el mundo real?” es un rotundo “yo no estoy aquí para hablaros del mundo real”. Con mayor o menor fortuna con el profesorado, no contamos con una figura que considero fundamental. Un orientador académico. Muchas universidades ofrecen servicios de inserción y asesoramiento en materia laboral, como podría ser el programa mentoring de la UMH. Sin duda, son iniciativas necesarias, pero, ¿qué sucede con quienes dudamos si seguir estudiando tras la graduación?

Esto, que sería esencial para cualquier carrera, se vuelve absolutamente necesario para un sector en crisis –o transformación- como el nuestro. En este año que me queda hasta conseguir el tan ansiado título, me esperan muchas listas de pros y contras, muchas búsquedas en google de “máster en Periodismo” y muchas conversaciones con profesionales a quienes considero referentes. Pero decida lo que decida, mis altas dosis de idealismo y yo estamos seguras de haber elegido una profesión dura, pero maravillosa e imprescindible.

 

Día Mundial de la Libertad de Prensa – Manifiesto APE

Hoy, 3 de mayo, es el Día Mundial de la Libertad de Prensa. Un “día mundial” más de los que sirven para poner el acento en estas 24 horas sobre el concepto que se conmemora y que, desde la Asociación de Periodistas de Elche (APE), no podemos dejar que caiga en el olvido al día siguiente.

Por tanto, desde la APE, pretendemos que esta fecha sirva para reflexionar sobre una idea, la de la Libertad de Prensa, que trasciende mucho más allá de los medios de comunicación, de las y los periodistas que, en el ejercicio de sus funciones, cumplen con el derecho de toda la ciudadanía a acceder libremente a la información. Es la sociedad en su conjunto a la que afecta o se beneficia del ejercicio de esa libertad, por lo que es necesario su implicación también en este día.

Muchos serán los organismos que, a nivel estatal, publiquen sus respectivos manifiestos reivindicativos, por lo que, desde la APE, ponemos el acento en lo que más nos afecta: el ámbito local.

Se suele dar por hecho que esa libertad de prensa está más que garantizada dentro de un Estado democrático de Derecho. Nada más lejos de la realidad. Los intentos por parte de los diferentes poderes de controlar las informaciones que se difunden a través de los medios de comunicación son constantes. Se trata de una realidad a la que los y las periodistas nos enfrentamos cada día, y de forma mucho más cercana de lo que cabría imaginarse y esperarse. Somos muchos profesionales de la información a quienes se intenta condicionar y amedrentar para que sus informaciones adquieran el enfoque que al poder de turno interesa, tratando de imponer “su verdad” por encima del enfoque o criterio profesional.

Lamentablemente, ésta no es la única amenaza de la libertad de prensa. Recortes en las plantillas, escasez de recursos, contratos precarios… La profesión atraviesa, desde hace varios años, una crisis que no puede quedar al margen de las reivindicaciones de hoy. El resultado de las prácticas descritas también tiene consecuencias en la calidad de las informaciones que se difunden. La falta de medios y personal para ejercer las labores informativas desencadena en una inevitable carencia de la calidad de las mismas. Por no hablar de los “medios sin periodistas”, que proliferan de forma alarmante en esta “era digital”, el intrusismo, el cierre de medios o la dependencia de muchos otros (económicamente hablando) de los poderes de los que reciben esas presiones.

Pero aún hay sitio para la esperanza. La explosión digital da un aire de optimismo en cuanto a la aparición de nuevos proyectos liderados por profesionales de la información, son cada vez más los periodistas que se atreven a emprender. Para su subsistencia, es necesario el apoyo de esa sociedad a la que van dirigidos, algo que también queremos reivindicar en este día. La información no es gratis, y para garantizarla, es necesario que la sociedad en su conjunto lo entienda.

Por todo ello, desde la APE insistimos en reivindicar la libertad de prensa, sin pasar por alto el reconocimiento de los compañeros y compañeras que cada día ejercen su labor de forma ejemplar, imponiendo el rigor, la independencia y la calidad en sus informaciones. Para las y los profesionales de la información, la libertad de prensa es una obligación; para el resto de la sociedad, un derecho que debe respetar, conservar y fomentar.

La APE y Amnistía Internacional Elche se unen para celebrar el Día Mundial de la Libertad de Prensa

Las organizaciones acogen este viernes al periodista hondureño exiliado en España, Milthon Robles, y proyectarán el documental Pressionados sobre la violencia contra la prensa en América Latina

La Asociación de Periodistas de Elche (APE) y el grupo local de Amnistía Internacional (AI) conmemoran esta semana el Día Mundial de la Libertad de Prensa que se celebra cada año el 3 de mayo. Para ello, han organizado varios actos con los que, en particular, tratarán de visibilizar los riesgos a los que se exponen los profesionales de la información en los países de América Latina y Centroamérica.

Este miércoles 3 de mayo, a las 20:30 horas, tendrá lugar un cinefórum en la sede de Amnistía Internacional Elche, calle Sant Pere, 9. Se proyectará el documental Pressionados, elaborado por Univisión, en el que se abordan las amenazas a la libertad de prensa en países de América Latina como México, Brasil o Argentina, donde los periodistas ejercen su labor en un contexto de corrupción, concentración de poder, violencia e impunidad.

Por otra parte, el viernes 5 de mayo, a las 20:30 horas, la APE y AI acogen en la sala de conferencias de Radio Elche Cadena SER al periodista hondureño Milthon Robles. Robles impartirá la charla “Libertad de prensa y violencia en Honduras: experiencias de un periodista en el exilio”.

En sus 20 años de profesión, Milthon Robles ha destacado por sus denuncias de la corrupción y el crimen organizado en Honduras, especialmente a través de su programa de radio Centro Informativo, en una emisora de San Pedro Sula. Debido a su actividad ha sido reiteradamente amenazado. Tras ser secuestrado se vio obligado a abandonar su país y desde finales de 2016 reside en España.

Milthon Robles, una historia de activismo y amenazas

“Desde la perspectiva europea todo esto [la violencia generalizada] se ve como delincuencia común, pero en realidad es crimen organizado”, asegura el periodista Milthon Robles al referirse a la percepción sobre la situación en Honduras que se tiene fuera del país. Obligado a salir su país tras recibir amenazas y sufrir varios atentados y un secuestro, recaló en España hace apenas unos meses.

Con casi 20 años de ejercicio profesional en prensa, televisión, medios digitales y radio, Milthon Robles se ha distinguido por denunciar la corrupción y el crimen organizado, y por su actividad de defensa de la libertad de información.

En su programa Centro Informativo, en una emisora de radio de San Pedro Sula, informó sobre el ‘impuesto de guerra’, un tipo de extorsión que se cobra en el sector del transporte público y a los pequeños negocios en ciertas zonas de América Latina y especialmente, en Honduras.

Empezó a recibir amenazas, telefónicas y cara a cara, advirtiéndole de que lo vigilaban y de que su vida corría peligro por sus críticas al gobierno y a los grupos antisociales. Un vehículo intentó atropellarlo en plena calle y, en otra ocasión, le apuntaron con un arma de fuego desde otro.

Ya había recurrido a organizaciones de apoyo a periodistas cuando tres hombres lo secuestraron a la salida de un centro comercial: lo obligaron a subir a un vehículo, lo maltrataron y lo amenazaron con represalias e incluso con matarlo. Como a muchos otros periodistas amenazados y acosados en el mundo, a Milthon Robles sólo le quedó la vía del exilio.

 

 

 

La APE acoge la presentación de El Salto: un nuevo proyecto de periodismo cooperativo

Más de 20 proyectos periodísticos conforman una iniciativa colaborativa que aglutina a profesionales y medios de distinta índole

El viernes 24 de marzo, a partir de las 20 horas, la Asociación de Periodistas de Elche (APE), dentro del ciclo de conferencias ‘Periodismo del S.XXI’ acogerá la presentación de El Salto: una alianza de más de 20 proyectos periodísticos de diferentes territorios, temáticas y soportes. La presentación correrá a cargo de los periodistas Ter García y Tomás Muñoz. El acto tendrá lugar en el Salón de Actos de Radio Elche, en la calle Doctor Caro, 53. Como siempre, la entrada será libre hasta llenar el aforo.

El Salto es una iniciativa que trabaja por un periodismo “que no dependa económicamente de la publicidad de las grandes empresas ni de gobiernos; un periodismo de calidad y riguroso; un periodismo que busca cooperar con proyectos afines en vez de competir”.

Una web común y una publicación mensual en la que los profesionales comparten recursos, ideas, coberturas e investigaciones conjuntas. Definido por sus creadores como “un medio de medios”, El Salto está participado, entre otros, por medios como Diagonal, Bostezo, Pikara Magazine, la revista Pueblos y colectivos que realizan proyectos periodísticos audiovisuales como Siberia TV, Galiza Ano Cero o el Colectivo Burbuja. Se trata de una iniciativa que está abierta también a nuevos proyectos y colaboraciones.

Periodismo 2.0: ¿crisis o transformación?

Por Marta Alted

Lo llaman crisis del cuarto de vida, aunque puede darse entre los 21 y los 30 años, especialmente entre los jóvenes que han cursado estudios universitarios. Inseguridad respecto a los logros obtenidos hasta el momento, miedo al fracaso laboral, angustia ante un futuro incierto, frustración… ¿No os recuerda un poco a la profesión periodística? Es el momento de recapitular, analizar la situación y plantearse a dónde queremos llegar en este pequeño universo de precariedad, despidos y presiones de todo tipo.

La existencia de prácticas no remuneradas, promovidas en gran parte por las propias universidades encargadas de formalizarlas, es el primer escollo al que se enfrentan los futuros periodistas. Más tarde y título en mano, esta praxis se perpetúa. Luego llegan nuevas dificultades como la búsqueda de un contrato y salario dignos que nos permitan emanciparnos y seguir desempeñando nuestra actividad.

Varios años después de terminar la carrera muchos nos encontramos en una tesitura muy diferente a la que esperábamos, tanto los “eternos becarios” como los que han encontrado mayor estabilidad, dentro o fuera del sector. Ni que decir tiene que los que todavía están en paro se replantean una y otra vez salidas profesionales alternativas o incluso un cambio de rama de estudios. Y es que el periodismo a veces te encamina hacia otras áreas alejadas de los medios de comunicación tradicionales. Esos con los que fantaseabas y donde imaginabas publicar tu primer reportaje.

La comunicación sigue siendo uno de los motores más potentes de nuestra sociedad, ya sea analógica o digital: en instituciones, empresas, ONG, asociaciones. De los editores de contenidos depende que los mensajes sean veraces, claros y coherentes, a pesar de que hoy en día la inmediatez se erige en nuestro principal enemigo a la hora de proporcionar rigor a la información. Es aquí cuando se encrudece el debate sobre jóvenes profesiones que están en auge, como la del community manager o el social media manager (puestos con  diferencias que todavía no están demasiado claras ni siquiera entre los que desempeñan sus funciones), a menudo ejercidas por la misma persona.

Quien está detrás de un perfil social, un blog, una web o una revista digital elabora contenidos y unifica la comunicación de la empresa o institución para la que trabaja. Un periodista formado entiende el poder que tienen las palabras y les da el valor que merecen. De ahí que sea tan importante la elección de quiénes van a formar parte de nuestro departamento de comunicación, evitando el nepotismo que caracteriza a numerosos organismos públicos y el trillado “las redes sociales de mi empresa las lleva mi sobrino”.

Al margen de las crisis (generales, como la económica; más concretas, como la del periodismo; o personales, como las de edad) los periodistas debemos aceptar la evolución de nuestro oficio y ampliar horizontes con las nuevas vertientes que van surgiendo, especialmente en torno a internet. Esta situación no implica ningún tipo de fracaso, ni siquiera intrusismo laboral. Al contrario. Supone el enriquecimiento de una profesión que ha sido dañada por un ataque constante a su credibilidad y reputación, pero que precisamente por ello merece la pena seguir ejerciendo y defendiendo con cada palabra.

La APE combina periodismo y exilio económico en su próxima conferencia

Noemí López Trujillo y Estefanía S. Vasconcellos, autoras de Volveremos, han llevado al papel las historias de jóvenes que tuvieron que emigrar en busca de un futuro mejor

La Asociación de Periodistas de Elche (APE) reanuda su ciclo de conferencias este sábado 11 de febrero con la presencia de Noemí López Trujillo y Estefanía S. Vasconcellos, dos periodistas que han llevado a la práctica una de las máximas de esta profesión: contar historias. En su caso, la de algunos de los miles de chicos y chicas que, como ellas, tuvieron que marcharse del país que los formó en busca de un futuro.

Con el título de “Contar la migración. Historias de quienes se fueron durante la crisis”, hablarán a partir de las 12 del mediodía en la sala de conferencias de Radio Elche de las experiencias de sus compañeros y compañeras de generación. Esos testimonios orales han dado lugar a Volveremos, editado por Libros del K. O.

Se ha escrito que “Volveremos es un puzzle de testimonios que se lee como se escucha una confidencia a corazón abierto; es la memoria de una generación, y de un tiempo, y de un país, con sus dudas, contradicciones, ilusiones, frustraciones, desengaños, reproches, maletas, despedidas y regresos. Volveremos es como una conferencia de skype con la gente que quieres. Volveremos es una promesa y una amenaza”.

La socióloga Amparo González-Ferrer estima que la cifra real de personas emigradas por la crisis ronda las 700.000

Desde el comienzo de la crisis, decenas de miles de españoles han emigrado, han huido del país, en busca de trabajo. El libro cuenta alguna de las historias que se esconden detrás de la estadística y destila esa tensión humana de miedo y esperanza común a todas ellas.

Es difícil cuantificar el número de emigrados durante la crisis. Las estadísticas oficiales no parecen reflejar la realidad del fenómeno. Uno de los estudios alternativos más recientes es el que realizó en 2013 la socióloga Amparo González-Ferrer investigadora del CSIC. En 2012, el Instituto Nacional de Estadística estimaba que desde 2008 habían emigrado 225.000 españoles. González-Ferrer calculó que la cifra real se acercaba a los 700.000. «Los datos oficiales están basados en las bajas padronales, que se producen solo si los emigrados se dan de alta en los consulados de España. Esta inscripción muchas veces no se realiza aunque la persona viva fuera durante años.

En 2013, España era el segundo país que más emigrantes laborales enviaba a Reino Unido, solo por detrás de Polonia. Tres años antes estaba 12 puestos más abajo.

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Estefanía S. Vasconcellos (Salamanca, 1988). Licenciada en Periodismo en la Universidad Carlos III de Madrid y Máster de Periodismo en ABC. Ha trabajado en El Mundo, ABC y La Aventura de la Historia. Durante su estancia en Inglaterra cubrió el Brexit para El Español. Actualmente colabora con Jot Down y estudia un Máster de Análisis Político y Electoral en la UC3M.

Noemí López Trujillo (Bilbao, 1988) comenzó Periodismo en la Universidad Miguel Hernández de Elche y finalizó la licenciatura en la Universidad Carlos III de Madrid. Ha pasado por los diarios ABC, donde también realizó el Máster bajo la dirección de Alfonso Armada, y 20minutos. En 2015 emigra a Manchester (Inglaterra), donde se establece como periodista freelance. Ha colaborado en publicaciones como Jot DownLetras LibresTintaLibreVice y El Español. En este último fue contratada a mediados de 2016, excusa por la que regresó a España.

La APE expresa su solidaridad con los despedidos del diario La Verdad y reitera su denuncia de la precariedad laboral y salarial en el sector

El cierre del periódico en la provincia de Alicante se ha comunicado este lunes y deja en la calle a 30 trabajadores

El diario La Verdad ha comunicado esta mañana el cierre de sus dos ediciones en la provincia: Alicante-Elche y Orihuela, Torrevieja y Vega Baja. De esta forma, la cabecera fundada en 1903 ya no estará en los kioscos de la provincia desde mañana martes 24 de enero. El cierre afecta a unos 30 trabajadores y trabajadoras. La mitad de ellos estaban en plantilla y el resto disponía de un contrato de especial relación con la empresa que no supone necesariamente el cobro de indemnización en caso de cierre. La Asociación de Periodistas de Elche (APE) quiere hacer pública su solidaridad con nuestros compañeros e incidir nuevamente en las condiciones salariales y laborales en las que se está trabajando en los medios de comunicación.

El director general y el director gerente del diario han comunicado a media mañana en la redacción de Alicante la orden del grupo Vocento para el cierre del periódico en la provincia debido a los malos resultados económicos. La comunicación se ha realizado por teléfono en el caso de los trabajadores de otros municipios, como Elche y la Vega Baja, quienes ya estaban realizando sus tareas informativas de la jornada.

Última portada de la edición de Alicante-Elche del diario La Verdad publicada este lunes 23 de enero
Última portada de la edición de Alicante-Elche del diario La Verdad publicada este lunes 23 de enero

La Verdad ya sufrió en 2013 un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que acabó con la mitad de la plantilla y con el cierre de su delegación en Elche. Fuentes de los trabajadores han señalado como causa del ERE de extinción comunicado esta mañana que la mejora de los ingresos por publicidad registrada durante el último ejercicio no ha sido suficiente como para mantener abierto el periódico en la provincia.

Estas mismas fuentes han señalado que la plantilla estaba compuesta en la actualidad por una quincena de trabajadores y otros tantos colaboradores mediante el denominado contrato de especial relación. Algunos de ellos han reconocido tener estipuladas indemnizaciones en el caso del cese de la actividad, lo que les evitará verse en la calle y sin ingreso alguno de un día para otro.

El cierre del diario La Verdad en Alicante es una muestra más de la crisis económica en la que sigue inmerso este país y la prensa en papel en particular que, además, continúa sin encontrar una salida a la competencia digital que le roba lectores a miles.

Desde 2009, los despidos se cuentan por miles, las reducciones de plantilla están incidiendo negativamente en la calidad del producto periodístico y la precariedad económica y laboral se ha adueñado de un gremio que ha visto cómo los sueldos se siguen rebajando ejercicio tras ejercicio -siempre con la amenaza del despido- y cómo los trabajadores y trabajadoras en plantilla se sustituyen por falsos autónomos.

Desde la Asociación de Periodistas de Elche queremos mostrar nuestra solidaridad con todos los compañeros y compañeras del diario La Verdad y, en especial, con aquellos que hasta la mañana de hoy han ejercido sus tareas informativas en Elche.