Periodistes i ecologistes d’Elx organitzen un encontre sobre comunicació i canvi climàtic

L’Associació de Periodistes d’Elx (APE), Margalló Ecologistes en Acció Elx, Des de Baix Attac PV, Alonis i ADR Camp d’Elx han organitzat, amb la col·laboració de l’Associació Veïnal del Raval, l’activitat de comunicació i medi ambient Acció climàtica al nostre territori: reptes i propostes no només per a periodistes el pròxim divendres, 20 de setembre, a les 19:00 hores, al Centre Social del Raval (C/Boix i Rosario, 2) d’Elx. 

En la trobada participaran el periodista de La Marea Eduardo Robaina, la directora executiva de la Fundación Nueva Cultura del Agua, Júlia Martínez, la coordinadora d’Ecologistes en Acció València, Helena Prima Garcia, i la directora tècnica de ADR Camp d’Elx, Marga Guilló Durà. Moderarà la periodista de l’APE Alexandra Murcia Navarro.

Aquesta activitat, que s’emmarca en la programació de la II Trobada d’Associacions d’Elx de l’AV Raval i en el context de les properes mobilitzacions mundials pel clima, està adreçada a periodistes i té l’objectiu de reconéixer l’emergència del periodisme ambiental i presentar algunes problemàtiques mediambientals del territori, propostes i recursos per a fer cobertures informatives

 L’entrada és lliure fins a completar l’aforament.

Comunicació i medi ambient

Hola!

Apunteu-vos aquesta súper activitat a l’agenda! Hem treballat molt amb les companyes dels altres col·lectius per tal de fer-la possible i voldríem que hi participàreu.

El periodista Eduardo Robaina ens parlarà de l’emergència del periodisme ambiental a través de la seua experiència en La Marea. Les expertes Helena Prima Garcia (Ecologistes en Acciò), Julia Martínez (Fundación Nueva Cultura del Agua) i Marga Guilló Durà (ADR Camp d’Elx) ens presentaran diverses problemàtiques mediambientals del territori, propostes i recursos per a fer cobertures informatives.

No hi falteu!

Acció climàtica al nostre territori: reptes i propostes (no només) per a periodistes

20/09/2019 | Centre Social del Raval | 19 h. | Elx

II Trobada d’Associacions d’Elx – AV Raval

El aborto sigue siendo tabú en los medios locales

Por Judith Maldonado Molina

Como mujer, el aborto me parece una cuestión importante en mi vida, porque lo considero un derecho a defender para mí y para mis compañeras. Como periodista, lo concibo como tema susceptible de protagonizar cualquier pieza mediática porque cumple con los criterios de noticiabilidad. Como ilicitana, me interesa aún más saber cómo se aplica la ley en mi ciudad.

Para finalizar el Grado en Periodismo decidí, con mi tutor Miguel Ors Montenegro, que mi trabajo de fin de carrera sería un reportaje sobre el aborto en Elche. El objetivo era contextualizarlo en la ciudad, entender esta realidad desde diferentes perspectivas y dibujar el recorrido histórico de las mujeres que lucharon -y lo siguen haciendo- por este derecho en la urbe de las palmeras.

Parece que la palabra “aborto” asusta, que cuando preguntas por ella se enciende automáticamente una alarma en la persona receptora que la hace estar alerta. Esto demuestra que todavía existe recelo a hablar sobre un hecho que afecta a millones de mujeres y un estigma que las persigue. Por este motivo, la comunicación con las instituciones sobre el tema no es fácil. En este punto tendrás que sacar tu lado más insistente y ser avispada para conseguir lo que necesitas. Pero, además, en Elche se cuenta con otro hándicap: apenas existe documentación y, la que hay, está dispersa.

La información de la que disponemos sobre el aborto en Elche se la debemos a las agrupaciones de mujeres que a lo largo de más de cuarenta años guardaron papeles y recuerdos.

Podemos confirmar la falta de interés de los medios de comunicación ilicitanos por recoger estos documentos y, sobre todo, por despertar el debate no solo nacional, sino mundial, en el terreno local. Las escasas publicaciones al respecto no se han enfocado desde una perspectiva de derechos, sino que se centran en las cifras y, en ocasiones, reproducen tabúes y estereotipos sociales.

Es responsabilidad de los periodistas romper con el discurso oficial, ofrecer una información adecuada y favorecer a la capacidad crítica de la ciudadanía.  Para ello es necesario reflejar las diferentes realidades que viven las mujeres.

Como recuerda  la periodista Lorena Escandell Carbonell, hay mujeres que no tienen hijos porque no quieren y es esa libertad de elección la que nos hace vivir con más autonomía. Para entender lo que se defiende desde los colectivos feministas, os invito a que tengáis presente lo que me dijo la activista Magdalena Melgarejo: que no debemos confundir los derechos con las obligaciones.

Pero no solo podemos señalar a la prensa. Es importante que los partidos políticos se posicionen sobre las condiciones del aborto, porque, aunque sea una competencia nacional, las acciones locales van a afectar a las mujeres de la ciudad que gobiernan. No solo consiste en mejorar la sanidad, sino en trabajar en el ámbito educativo, cuidar las campañas publicitarias, facilitar el trabajo a las asociaciones feministas, introducir la perspectiva de género en la agenda cultural… una larga lista de pequeños gestos que puede marcar la diferencia entre evolución positiva y estancamiento. Así que sí, el aborto también es política local y no nos olvidemos de que las mujeres tienen más que decir sobre él.

Como mujer, continuaré luchando con mis compañeras por la defensa de nuestros derechos. Como periodista, seguiré con esta investigación y aprenderé de los profesionales que me rodean. Como ilicitana, me volcaré por hacer de mi ciudad un lugar ejemplar.

Inauguramos el curso sobre conflictos armados y violencia con enfoque de género con expertas en periodismo internacional

Esta mañana ha comenzado el curso de verano Tratamiento informativo con enfoque de género de conflictos armados y violencia organizado por la Unidad de Igualdad de la Universidad Miguel Hernández (UMH) de Elche en colaboración con la Asociación de Periodistas de Elche (APE) y LolaMora Producciones.

A lo largo de tres sesiones, profesionales especializadas en periodismo internacional, con una amplia trayectoria sobre el terreno así como en investigación y docencia, abordarán de manera teórica y práctica la cobertura de conflictos armados, crisis humanitarias y situaciones de violencia desde una perspectiva de género.

curso_APE_UMH_conflictos_02

La APE quiere llamar la atención con esta oferta formativa en el hecho de que los conflictos y la violencia afectan de manera distinta a hombres y mujeres, en detrimento de estas últimas. Un hecho que, en los medios de comunicación, se traduce en una representación parcial y estereotipada, con coberturas basadas en cifras y centradas en la mera descripción de violencias de alta intensidad, sin ofrecer el contexto necesario que permita comprender el impacto diferencial de estas situaciones sobre las mujeres. Esta actividad ofrece una oportunidad a estudiantes y profesionales de la información y de otros ámbitos de profundizar en contenidos especializados que no suelen estar presentes en el currículum académico.

El curso lo están impartiendo las periodistas de LolaMora Producciones Blanca Diego Vicente, Tatiana Miralles Sáez y Elisa García Mingo. Se trata de un colectivo de periodistas dedicadas a la producción de información contextualizada y crítica desde una perspectiva de género y derechos humanos. Junto a la Fundación WorldCom, diseñan y llevan a cabo diferentes tipos de proyectos en Europa, África y América Latina.

Así aprendí a ser periodista

Rueda de Prensa de Narcís Serra en PSOE Elche- Elecciones Europeas junio 1994
Rueda de prensa de Narcís Serra en Elche, 1994 / José García Domene

POR DOMINGO LÓPEZ

Empecé a estudiar Periodismo en la Facultad de Ciencias de la Información de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) el año que murió Franco; sí, ese al que ahora algunos intentan “resucitar”. Por eso, a finales de 1975 y durante buena parte de 1976, todavía era habitual encontrarse por los pasillos de la universidad a parejas o grupos de “grises” retirando carteles o disolviendo, porra en mano, alguna que otra reunión o asamblea de estudiantes. En este ambiente de explosión de libertad aún reprimida aprendí lo que era el lead o entradilla de una noticia, la fórmula de las cinco W (What, Who, When, Where, Why) y una H (How), es decir, el qué, quién, cuándo, dónde, por qué y cómo, que siempre deben responderse en una información para que ésta sea completa y las pautas, y normas básicas para la correcta redacción periodística. 

También conocí cómo se organizaban las distintas secciones de un periódico y me explicaron las claves para hacer un reportaje en sus diversas variantes o para plantear una entrevista; todo siempre acompañado de mucha teoría sobre los medios de comunicación,  Marshall McLuhan (el de el medio es el mensaje), Umberto Eco, la semiótica de la comunicación de masas, ética periodística, algo de economía, política, relaciones internacionales, la comunicación en el ámbito de la publicidad, etc., etc. Incluso tuvimos la oportunidad de hacer unas pequeñas prácticas de radio y televisión en los estudios que la UAB inauguró casi al final de los cinco años de carrera. Algunos de mis profesores, como Lluís Bassets, siguen hoy activos en medios como el diario El País. Otros, es el caso del ya desaparecido Iván Tubau, han dejado una profunda huella en el periodismo cultural de prensa escrita y televisión. 

Durante toda la carrera, y con la excepción de puntuales trabajos que nos encargaban los profesores a lo largo de cada curso, no tuve la oportunidad de realizar prácticas en ningún medio de comunicación. Eso sí, trabajé muchos fines de semana de caddie en el club de golf de San Cugat del Vallés; y en los veranos, me dediqué a recoger melones en el campo de Murcia o a poner copas en un pub de mi pueblo, Alcantarilla. Hasta me atreví un año a hacer la vendimia por tierras francesas. Necesitaba pasta y entonces la opción del repartidor de Telepizza aún no había llegado.

Así que, de pronto y casi sin darme cuenta, me veo con la carrera acabada y en posesión del título de Licenciado en Ciencias de la Información. Ya era periodista. Eso pensaba yo, pero la sensación que tuve cuando dejé la facultad era parecida a la que experimenté cuando me saqué el carné de conducir: había aprobado el examen, sí, pero no me atrevía a coger un coche y mucho menos a circular por una gran ciudad. Es decir, me faltaba lo esencial: práctica y rodaje.

En mi caso, y para ponerlo aún más complicado, mis primeras experiencias “periodísticas” fueron en una publicación comercial gratuita. Me harté a escribir reseñas publicitarias y publirreportajes al dictado, pero eso no era periodismo. Para que el circuito se fuera completando, poco después tuve la oportunidad de trabajar como corresponsal del diario La Verdad y de Radio Nacional de España (RNE) en Alcantarilla.

En la facultad no me habían enseñado cómo tratar a los políticos y, por mucha teoría recibida, tampoco me habían dicho cómo evitar pillarme los dedos con algunas informaciones.  De modo que la primera consigna que me dio mi redactor jefe de La Verdad fue: “Tú cuando llames a un concejal por teléfono empieza tuteándole y recalca la fuente todas las veces que sea necesario en la información”.

Y como suele ocurrir en todos los pueblos (y diría que, incluso, en muchas ciudades), dado que los ayuntamientos suelen ser los entes generadores de la mucha o poca información diaria, en ese periodo pude comprobar las dificultades y trabas con las que se encuentran los corresponsales de pequeñas localidades para obtener noticias. Era frecuente tropezarme en plena calle o en una cafetería con esos concejales y políticos con los que trataba, momento que aprovechaban para echarme la bronca porque lo que había salido publicado ese día (en especial el titular, que te lo había cambiado el redactor jefe) no era de su agrado. Por muchas explicaciones que dieras, sabías que se te había cerrado una puerta durante una buena temporada. 

Total, que entre la corresponsalía, colaboraciones en la Hoja del Lunes de Murcia, la aventura de poner en marcha Radio Alcantarilla, además de otras experiencias en publicaciones de carácter semanal, buena parte del rodaje estaba ya culminado y el diario La Verdad me ofreció un contrato de redactor en su delegación de Elche. Aquí vine para trabajar durante algo más de tres años cubriendo todo tipo de acontecimientos y cogiendo cada vez más “tablas” hasta el punto de atreverme con la elaboración, de vez en cuando, de artículos de opinión. Y tengo que agradecer al delegado de La Verdad de entonces, Arturo Andreu, que me animara a compaginar la información con la opinión, sabiendo en cada momento qué estaba haciendo y las diferencias entre una y otra.

Más tarde trasladé los trastos al diario Información, medio en el que he desarrollado la parte más extensa e importante de mi vida laboral y donde desempeñé labores informativas prácticamente en todas las secciones, si bien en una última etapa me centré más en la información económica y política.

Pasar por las distintas secciones de un periódico es probablemente la mejor forma de convertirse en un “todoterreno”, una especie de profesional del periodismo en fase de extinción. Te da una visión mucho más amplia de la realidad social, te permite conectar con muchos más colectivos ciudadanos (potenciando tu agenda de contactos) y adquieres resortes en la redacción periodística para atender cualquier evento, sea del tipo que sea, de una forma más que digna. 

Llegado a este punto, y para entrar un poco en la polémica suscitada al decidir la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE) suprimir la disposición adicional que permitía, con carácter excepcional, la admisión como socios de quienes, sin tener la titulación de Periodismo, Comunicación o Comunicación Audiovisual, ejercen el periodismo como principal medio de vida, diré que el título certifica que has recibido una formación y que, supuestamente, estás preparado para ejercer la profesión, pero no te acredita como periodista. Y me voy al Diccionario de la Lengua Española para buscar el término ACREDITAR:  hacer digno de crédito algo, probar su certeza o realidad, afamar, dar crédito o reputación, dar seguridad de que alguien o algo es lo que representa o parece. Éstas son las tres principales acepciones. 

Como en todas las profesiones, la de periodista se puede desempeñar con mejor o peor criterio, actitud y competencia. En mi caso, la práctica y el trabajo jornada tras jornada en una etapa en la que todavía no habían irrumpido con fuerza las nuevas tecnologías, ha sido lo que ha hecho sentirme periodista, no la posesión del título, aunque no reniego por ello de lo que aprendí en la facultad. Luego está la cuestión de la ética periodística, algo que, en mi opinión, se ha devaluado mucho en los últimos años con demasiados casos de periodistas o pseudoperiodistas con pocos escrúpulos, atrincherados en determinadas posiciones ideológicas y que optan por enarbolar banderas en detrimento de la necesaria objetividad informativa.

Si a esto unimos los efectos de la crisis en el sector, el deterioro de la profesión por la precariedad laboral y las exigencias de empresas que no ven más allá de contar los clics o pinchazos de una noticia en Internet, junto a la irrupción de las redes sociales como herramientas alternativas (con todo lo bueno y lo malo que tienen) a los medios clásicos, tenemos el cóctel completo que configura la realidad actual del sector. Una realidad marcada, como la política, por un preocupante descrédito de la profesión.

Comunicado APE: Cobertura informativa del asesinato machista en Elche

Desde la Asociación de Periodistas de Elche (APE) nos sumamos a la repulsa política y social manifestada en las últimas horas ante el asesinato machista ocurrido en nuestro municipio el pasado sábado, así como a las muestras de cariño hacia la familia y el entorno de la víctima. Además, queremos apelar a la responsabilidad de medios de comunicación y periodistas, para que aborden los hechos con la cautela, el rigor y la diligencia profesional que se nos exige. 

La violencia de género no es un suceso sino la manifestación más extrema de la desigualdad histórica entre mujeres y hombres; es un problema social de carácter estructural y global, que violenta la vida de las mujeres a diario a través de múltiples formas, en cuya erradicación periodistas y medios de comunicación tenemos la capacidad de intervenir. Por tanto, a propósito de la cobertura informativa de los últimos días, recordamos la importancia de dar contexto y profundidad a los hechos a través de informes, normativa y voces expertas en violencia de género y violencias machistas; no utilizar lenguajes y narrativas que oculten al agresor/es o la responsabilidad directa o indirecta de los mismos (las mujeres no “fallecen” solas, en todo caso “las fallecen”, es decir, alguien “las mata” o “las asesina”) así como las que culpabilizan a las víctimas o justifican su situación (“a los días de iniciar los trámites de separación”). Asimismo, recomendamos evitar enfoques y detalles morbosos, no usar datos que faciliten la identificación de la víctima y de su familia, (por ejemplo, su dirección) ni recoger opiniones del vecindario (“era muy buena”) sin aporte informativo alguno. Tampoco caer en asimetrías de género de tipo: revelar el nombre de la víctima, pero no nombrar al agresor. El honor de ella tendría que merecernos el mismo respeto y, por tanto, las mismas cautelas. 

Desde la APE seguimos insistiendo en lo necesaria que resulta la formación en perspectiva de género para periodistas y medios de comunicación, no sólo para informar adecuadamente sobre los asesinatos machistas, también para ejercer el periodismo sin sesgos androcéntricos y sexistas, de manera que podamos aportar a la sociedad el análisis y la reflexión que ayude a identificar, señalar y superar la violencia contra las mujeres. En ese sentido, animamos a los y las compañeras a hacer uso de los numerosos recursos de los que disponemos (la mayoría, gratuitos), ya sean decálogos y manuales de estilo (como el de la Unió de Periodistes, que presentamos en abril en Elche y del cual disponemos de ejemplares en papel para quienes lo soliciten), talleres (UMH, la Marea-Oxfam Intermón), cursos (Casa de la Dona – Ayuntamiento de Elche) y otras actividades que se proponen, incluso desde la APE, con este fin. 

#NiUnaMás #NiUnaMenos 

La APE aprueba el acceso a fotoperiodistas y mantiene la ‘tercera vía’

La Asociación de Periodistas de Elche (APE), reunida en asamblea general el sábado 29 de junio, ha aprobado el acceso de fotoperiodistas y profesionales del periodismo visual, así como mantener la tercera vía para quienes, sin disponer de la titulación superior exigida, ejerzan el periodismo de forma continuada y como medio de vida. Con todo, la Junta estudiará cada caso de forma individualizada para comprobar que se cumplen los requisitos.

El objetivo que buscamos con este cambio estatutario es intentar dar respuesta a una realidad existente en nuestro ámbito profesional, en el que también encontramos fotoperiodistas que no participan en organizaciones profesionales y que buscan soluciones colectivas a situaciones de precariedad, o que simplemente desean tener acceso a bolsas de empleo y formación como el resto de compañeras y compañeros asociados.

La Asamblea también ha aprobado otro cambio en los estatutos referido al reglamento electoral para reducir los tiempos del proceso. Asimismo, la Junta ha valorado la gestión de 2018 y ha presentado una previsión de actividades para 2019. En este sentido, hemos hecho balance de aquellas ya realizadas, por ejemplo: la convivencia APE en el Camp d’Elx, el foro de debate sobre periodismo y elecciones, así como el coloquio sobre periodismo y violencias machistas con la colaboración de la Unió de Periodistes Valencians.

 

Les dones no som un tema

gaza_elx_lec
Manifestació contra la violència a Gaza. Elx, 2014 © Lorena Escandell Carbonell

PER LORENA ESCANDELL CARBONELL

Arriba el 8 març. El telèfon toca més de l’habitual. Els mitjans de comunicació preparen continguts pel Dia Internacional de les Dones. Parle amb diverses companyes i companys. Alguns ho tenen clar o almenys mitjanament reflexionat; altres no tant, malauradament. D’entre les propostes que plantegen, identifique dues pràctiques periodístiques ben diferenciades. D’una banda, qui pensa el 8M com una oportunitat per a situar temes en l’agenda, com ara la relació entre la forma en què representem dones i homes en les produccions culturals i la violència de gènere. D’una altra, qui troba en aquesta data una excusa per a omplir les programacions i els espais suposadament informatius sense fer cap mena d’esforç.

Reproduïsc una conversa típica:

−Vull parlar de dones, afirma la meua interlocutora.

−De quines dones? I de què exactament?, li responc.

−De dones, de les dones d’aquí, continua.

−Ja, però de quines situacions? –li torne a preguntar−. Les dones ho abastem tot, cal enfocar més i millor.

−Bé, et contacte perquè tu saps més del tema.

Referir-nos a les dones en genèric, sense cap reflexió prèvia ni sentit crític, implica, per a començar, un falta d’originalitat i d’escassa voluntat creativa; i, en essència, una clara demostració de peresa mental que menysprea la nostra professió. A més a més, aquesta forma de procedir resulta més indignant si és possible en saber-ne que els criteris són altres quan es tracta de temes no associats a la igualtat.

I per si no n’hi hagués prou, açò suposa aprofundir en les desigualtats i en la discriminació de les dones en tant que, des dels mitjans de comunicació, seguim reproduint les asimetries de gènere que ens mantenen en el silenci i en la insignificança.

Què fem? Per una part, ocupar els espais per a repetir missatges i plantejaments, per a no aprofundir ni avançar, de manera que parlem tothora de les mateixes dones (unes quantes blanques i privilegiades) i de les mateixes situacions, sense incorporar perspectives noves i diverses que aporten claus al debat públic per a comprendre i acompanyar els canvis socials. Per l’altra, assumir la no diversitat de les dones i de les nostres realitats, com si una o un grup de nosaltres fórem representatives de la totalitat. Vivim en contextos socials i culturals que ens violenten pel fet de ser dones. Ara bé, això no significa que les nostres condicions de vida puguen ser contades, analitzades i definides d’una manera tan simple i uniforme.

Parlar de les dones en abstracte significa, així mateix, una banalització de les nostres vides, perquè se’ns conceptualitza, com diu la professora Sonia Núñez Puente, com a fetitxes, com a objectes de consum, com a llocs comuns. És a dir, com a subjectes que hi estem i dels quals s’en parla, sense cap poder polític ni agència.

Hem de parlar de les dones a través de les realitats que vivim, comparant-les entre d’elles i en relació amb els homes, amb un sentit crític i una intenció conscientment informativa. Perquè les dones no som un tema. Un tema són les situacions de desigualtat i discriminació que vivim, i fins i tot, les nostres aliances i resistències: és aquí on cal parar atenció.

 

Curso en Elche: “Tratamiento informativo con enfoque de género de conflictos armados y violencia”

La APE ha colaborado en la gestión de esta actividad:

Curso Tratamiento informativo con enfoque de género de conflictos armados y violencia 

Docencia Periodistas y comunicadoras de LolaMora Producciones 

Fechas 22-23-24-25 julio 2019 

Lugar Campus UMH Elche 

Convocatoria Cursos de Verano UMH 2019 | Cultura UMH

Patrocina Unidad de Igualdad UMH 

Inscripción Gratuita –> Aquí 

 

Del aula a la redacción

POR CARLOS SERRANO GUILLÉN

Tras doce años en el mundo de la hostelería, decidí virar por completo el rumbo de mi vida laboral para emprender un camino distinto. Era 2015 y ya habían pasado siete años tras el estallido de la burbuja financiera. Este hecho había producido que la precariedad se viese recrudecida tras tantos años de recortes en todos los sectores. Pese a ello, vi en la crisis una oportunidad. Puede parecer extraño, sí, pero era el momento perfecto para volver a estudiar y formarme en una profesión que siempre había querido ejercer: el periodismo.

Para mí, no supone únicamente un trabajo diferente, sino que lo considero otro modo de vivir distinto al que estaba acostumbrado. El periodismo bien entendido es una potente herramienta que tiene la capacidad para transformar a mejor la sociedad en la que vivimos.

Por lo tanto, viendo que parecía que las cosas estaban empeorando a nivel socio-económico tomé rumbo a la universidad. Por mi parte, estaba dispuesto a cambiar mi modo de vida dejando todo atrás con el único objetivo de poder aportar un pequeño granito de arena para construir una sociedad más justa e igualitaria.

Ya en la actualidad y habiendo publicado algún que otro artículo (entre ellos, una entrevista en El Salto), me puse en contacto con distintos medios de comunicación para poder formalizar mis prácticas de empresa. Finalmente, tras varios intentos, me contestaron en uno de ellos que aunque no estaba situado en la localidad en la que resido me parecía una oportunidad que no podía dejar escapar. Por fin había llegado mi momento para poder aplicar toda la teoría que había estado aprendiendo durante el curso académico a la práctica. Se trataba de la empresa de telecomunicaciones Cableworld, que cuenta con una amplia variedad de canales locales de producción propia, entre ellos Tele Elda, en el que actualmente trabajo como becario. Casualmente, hacía poco tiempo que habían instalado una de sus oficinas enfrente de mi casa, lo que me permitió conocer la existencia de la empresa para, posteriormente, ponerme en contacto con la misma.

Gracias a este canal local de Elda he podido dar mis primeros pasos en el mundo de la televisión: he elaborado mis primeros reportajes, he realizado mis primeras entrevistas a pie de calle, he acudido a alguna que otra rueda de prensa y he colaborado en la producción de programas informativos y magazines.

Asimismo, he trabajado la locución de noticias, la edición de vídeos y he tenido la ocasión de conocer desde dentro de una cadena televisiva del mismo grupo de comunicación (Tele Monóvar) cómo se trabaja en una jornada tan importante, informativamente hablando, como es la del día de las elecciones locales y europeas.

aula-redacion_ape (1)
Redacción de Tele Elda | Carlos Serrano

Por el momento, la experiencia está siendo extraordinaria. Lo que peor llevo es el transporte, ya que el hecho de tener que desplazarme hasta Elda todos los días me roba bastante tiempo. Pese a ello, la acogida que he tenido por parte del resto del equipo, que desde el primer momento me ha tratado como uno más, lo hace bastante llevadero.

Aunque las prácticas de empresa no son obligatorias en la universidad, considero que se presentan al estudiante como una experiencia más para comenzar a desarrollar las tareas propias de la profesión periodística.

El hecho de empezar a dar los primeros pasos en un medio de comunicación local supone para el estudiante todo un reto. No obstante, la formación debe ser constante, por lo que siempre que tengo un hueco en la agenda trato de acudir a todas las conferencias que se llevan a cabo en la Universidad o por parte de la Asociación de Periodistas de Elche, a la cual también tengo que agradecer la acogida que ha tenido conmigo. Es un camino muy largo y todavía queda mucho por aprender. El recorrido no parece tener pausa, pero no tengo prisa, ya que esto solo acaba de comenzar.